Videoteca Indemnizaciones
videoteca de divorcios
abogados laboristas

blog blog indemnizacion por invalidez absoluta abogados laboralistas zaragoza  
abogados matrimonialistas
incapacidad laboral permanente

¿PODRÍA MI DIABETES DERIVAR
EN UNA INVALIDEZ LABORAL?

 Pese a que en principio, y con un adecuado tratamiento, alimentación y ejercicio físico, la persona con diabetes puede llevar una vida perfectamente normal, pudiendo desarrollar su trabajo en buenas condiciones y sin riesgos; en ocasiones su patología puede revestir un considerable potencial invalidante.

 Vamos a proceder a analizar de manera resumida la enfermedad, que afecta a casi doscientos millones de personas en el mundo; sus síntomas y efectos, sus tipos y, por último, la posible consideración de la misma como causa de invalidez permanente.


» La diabetes: naturaleza y origen

 La denominada médicamente “Diabetes Mellitus” consiste en un síndrome o trastorno caracterizado por una hiperglucemia crónica, o lo que es lo mismo, unos niveles excesivos de la glucosa en sangre, derivados de la escasa o nula producción de la hormona insulina por el páncreas o de su falta de efectividad.

 Para entender mejor la importancia de la insulina hemos de ver la función que ésta cumple en nuestro organismo.

Cuando hacemos la digestión, tiene lugar una descomposición de los alimentos ingeridos para crear glucosa, que se  incorpora al torrente sanguíneo. Es allí donde, gracias a la insulina, la glucosa puede entrar en las células, donde se emplea como combustible.


» Los síntomas y efectos de este trastorno metabólico

 El cuadro de síntomas asociado a este síndrome se encuentra perfectamente documentado médicamente, distinguiéndose en el mismo:

  1. Una pérdida de peso sin motivo aparente.
  2. El aumento de la sed y una sensación de hambre insaciable.
  3. Exceso de producción de orina.

La diabetes podría ser la causa de daños en la piel y en la visión, así como en los vasos sanguíneos o en los nervios. Podría, en otros casos, derivar en mala irrigación sanguínea en las extremidades inferiores, pudiendo llegar a hacer precisa, en los peores supuestos, la amputación de las mismas por la aparición de gangrena.

Otros efectos adversos más reconocidos son el posible deterioro en la visión del paciente a consecuencia de posibles lesiones en la retina, daños renales, hipertensión o cardiopatías, teniendo el mismo una mayor tendencia o propensión a padecer dolencias coronarias.

Como vemos, algunos de estos efectos pueden tener un carácter especialmente lesivo de cara a la realización por parte del paciente de sus actividades cotidianas.


» Los tipos de diabetes según su origen

 Básicamente la Ciencia Médica distingue tres tipos diferentes de diabetes:

  1. La de Tipo 1, diagnosticada normalmente en la infancia del paciente, por no procesar su páncreas insulina, o bien por hacerlo en cantidades insuficientes;  y cuyo origen se sospecha que podría ser de carácter genético, inmunológico o vírico.
  2. La de Tipo 2, que es la más común y se suele producir con mayor incidencia entre personas adultas. En ella normalmente el cuerpo del paciente no responde adecuadamente a la insulina producida. Es cada vez más frecuente, por la mayor obesidad y falta de ejercicio presente en nuestra Sociedad.
  3. La de Tipo Gestacional, que se da entre madres embarazadas y que podría derivar en Diabetes de Tipo 2 y en problemas cardiovasculares permanentes en aquellas.


» Invalidez laboral derivada de la diabetes

 Si bien, tal y como hemos comentado al principio, la diabetes no suele impedir al paciente, con el debido control de la enfermedad, que éste pueda llevar una vida perfectamente normal, pudiendo seguir desarrollando todas sus actividades cotidianas, incluidas las derivadas de su propio trabajo, en otros casos ello no ocurre así.

 El mismo podría verse muy afectado en el caso de que aquella fuera especialmente agresiva, sometiéndole a continuas bajadas y subidas de sus niveles de glucosa en sangre (hipo e hiperglucemias), lo que podría generarle cansancio y fragilidad, sobre todo si en su puesto debe realizar actividades que demanden gran esfuerzo físico.

En este tipo de casos, pues, su trabajo podría verse totalmente afectado, pudiendo poner en peligro su salud y la de otras personas (así, por ejemplo, si fuera transportista, podría sufrir algún desvanecimiento mientras conduce su camión, provocando un accidente de tráfico).

 Por otra parte, si a consecuencia de la misma hubiera daños en otros órganos, en los vasos sanguíneos o las extremidades inferiores, así como cuando el paciente desarrolla problemas cardiovasculares, el paciente podría verse imposibilitado totalmente para desarrollar sus labores.

 En todos estos casos mencionados, el paciente podría obtener la invalidez permanente de la seguridad social en alguna de sus modalidades.

Si además sufriera insuficiencia renal aguda, pérdida severa de visión, enfermedades cerebrovasculares u otras dolencias de similar gravedad, podría requerir de la ayuda de otra persona para realizar actividades básicas de su vida, pudiendo optar entonces a la denominada Gran Invalidez, máximo grado de la incapacidad permanente.

 

José Alberto Andrío
www.abogadoszaragoza.net

Indemnizaciones    |      Presentación      |      Servicios Legales      |      Localización      |      Contacto      |      Mapa Web
Tel. y Fax: 976 298 866 - invalidez permanente absoluta - c/ San Vicente de Paul 4, Ppal Dcha. 50001 Zaragoza
Aviso Legal A&A;