LA TROMBOFLEBITIS: VALORACIÓN LEGAL

Bajo este concepto, se entiende la inflamación de una vena en relación a la presencia de un trombo en el interior de la misma.

 

La formación del trombo intravenoso puede relacionarse con lesiones de la pared venosa, enlentecimiento del flujo venoso o alteraciones de la coagulabilidad de la sangre.

 

Esta es más frecuente en el sexo femenino, normalmente por debajo de los 40 años y por encima de los 60, mientras que en el hombre, la mayor incidencia se da entre los 40 y 60 años.

 

La inmovilización es el factor predisponente más importante, así como el encamamiento prolongado o una sedestación amplia.

 

La obesidad es un factor de riesgo, la cual está condicionada por una disminución de la actividad física y un aumento de las grasas en sangre.

 

La realización de determinadas pruebas diagnósticas puede considerarse como un factor predisponente.

 

Por otra parte, ciertas patologías y fármacos que alteran los mecanismos de coagulación pueden considerarse como agentes desencadenantes de este tipo de cuadros.

 

Es importante distinguir entre la Tromboflebitis superficial y la profunda. La profunda es más frecuente en extremidades inferiores y cursa con dolor, edemas, aumento de temperaturas de la pierna afectada y dilatación del sistema venoso superficial.

 

El diagnóstico es generalmente clínico, y se puede confirmar por eco-doppler y flebografía.

 

Su tratamiento se realiza a través de analgésicos antiinflamatorios, anticoagulantes y trombolíticos.

 

En los casos de Tromboflebitis de repetición deberá instaurarse tratamiento anticoagulante de manera controlada e individualizada, y en casos excepcionales utilizarse la cirugía.

 

La Tromboflebitis normalmente responde al tratamiento médico, pero existen casos ocasionales en que puede desembocar en una embolia grave o una insuficiencia venosa crónica

 

VALORACIÓN LEGAL

 

A efectos de valoración de una Incapacidad Permanente debe estudiarse si el paciente ha sido intervenido ya, si hay posibilidades de tratamiento quirúrgico, y cual es la sintomatología del trabajador afectado.

 

Normalmente, cuando se presenta un grado 2 o superior, que es el edema vespertino, que cede con reposos y elevación del miembro con gran sensación de pesadez y cansancio, y la profesión del enfermo requiere bipedestación prolongada, pueden valorarse la posibilidad de una Incapacidad Permanente Total.

 

También cuando el afectado trabaja cerca de fuentes de calor intenso, y en aquellas profesiones en que existe un riesgo elevado de traumatismo en las extremidades inferiores.

 

Fdo: José Alberto Andrío Espina

 

aa-indemnizaciones.com

 

 

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